Así pues, después de tantos y largos viajes regresó con un inagotable entusiasmo por lo que había
encontrado: "La agrupación no obedece a un plan sistemático. Los edificios han sido construidos a
medida que lo requerían las necesidades de la Universidad. De un modo general, puede decirse que se
han formado grandes manzanas rectangulares y se han colocado las construcciones de modo que
quedase un gran parque en el centro de cada una."
La Ciudad Universitaria se fijaría en este modelo de construcción a gran escala, con presencia activa de
la naturaleza y con autonomía funcional y ensamblaje entre el modelo espacial y pedagógico. Para
Madrid se quería que estuviese próxima a la cuidad pero con cierta independencia. Un gran espacio de
convivencia donde se fueran instalando los distintos edificios fomentando así las relaciones entre
estudiantes y profesores alejados de pensiones y fondas, es decir, una vida universitaria dentro del
campus.
El sueño real de fundar una universidad de nuevo cuño en Madrid se fijó metas muy elevadas: "Los
edificios universitarios son viejos e inadecuados comparados con los que he visto en otros
países.
Me han dicho que ustedes, los arquitectos, tienen una escuela impropia de su misión.
Yo he pensado en la necesidad de emprender la construcción de los edificios de una gran universidad
que no fueran solamente nacional, sino Hispano-americano, brindando a aquellos estudiantes que hoy
se van a Paris y a Norteamérica la posibilidad de una formación científica y cultural netamente española
y para lo cual habría, naturalmente, que mejorar los métodos y ampliar las dotaciones para material y
profesorado. Ya sé que todo estos es económicamente difícil para nuestro Estado, pero puede
realizarse con el tiempo según un plan bien organizado."
El proyecto inicial contemplaba un eje principal que finalizaba como remate visual en un gran Paraninfo
entendido como Templo de la Hispanidad, y una serie de ejes secundarios donde se articularían un
conjunto de Escuelas y Facultades que ocuparían simétricamente ambos laterales. Uno de los lados
correspondería a los centros de Letras y otro a los de Ciencias. Dividiéndose el recinto universitario en
tres grandes zonas: Médica, Letras y Física y Química, además de la zona deportiva y de residencias.
En el proyecto se contaba con cuatro grupos de edificaciones diferentes. Uno estaba compuesto por los
edificios más representativos, en el fondo de la composición, otro era el de Medicina; el tercero era el de
Bellas Artes; y por último, estaban las residencias universitarias e instalaciones deportivas. Se
concebían los lugares destinados a la enseñanza como amplios y espaciosos, con grandes edificios
rodeados de naturaleza con el fin de que los alumnos pudieran disfrutar de ella a la vez que aprender
sus disciplinas en un lugar adecuado. Al mismo tiempo se pretende que los alumnos de las diferentes
formaciones convivan e intercambien sus experiencias y sus conocimientos.
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